La victoria marca un logro para el rebelde ganador, pero para The
Game el combate puede muy bien representar el capítulo final. Luciendo
como un maltrecho gladiador que acababa de librar la batalla de su vida,
El Rey de Reyes salió del Staples Center de Los Ángeles entre aplausos.
A pesar de perder, Triple H luchó valientemente, sin descanso. Después
de haberlo dado todo en el ring, no habrá ningún deshonor para él, no
importa ante quién haya perdido.
Le costó a Lesnar veinte de los minutos más físicos y más intensos que
jamás se hayan presenciado en la WWE para lograr lo que se propuso.
Cansado y aturdido, Lesnar logró aprovechar el Cerrojo Kimura, la misma
maniobra con la que rompió el brazo a Triple H en abril y a Shawn
Michaels el pasado lunes.Con su mejor amigo, HBK, en el hospital debido a las lesiones causadas por Lesnar, Triple H se aventuró a la batalla en solitario contra su enemigo, quien tuvo a su representante, el incorregible Paul Heyman, junto al ring. Twitteando desde su casa, HBK escribió antes del combate: "Esta pelea va de algo más que de ganar o perder, trata de sobrevivir".
El tuir de HBK fue profético. Una vez que sonó la campana, los dos gladiadores atacaron a su rival con fuerza. Lesnar utilizó su tamaño para mandar a The Game contra la esquina. Un primer intento de Cerrojo Kimura fue en vano, ya que Triple H escapó y empujó a su enemigo por encima de las cuerdas. Después de tomar un momento para recomponerse, Lesnar volvió a entrar en el ring, se quitó los guantes estilo MMA y miró amenazadoramente a través del ring. Su objetivo era, repetidamente, el brazo izquierdo de Triple H, por lo que intentó hacer daño sobre esa extremidad una y otra vez, llegando a golpear a Triple H incluso contra una mesa. Lesnar no se andaba con chiquitas: pisó el brazo de Triple H y después intentó rompérselo contra las escaleras del ring. Pero The Game resistió el castigo, ejecutando su propio DDT y clavando a Lesnar con golpes duros.
Después de seis minutos de combate, la sangre comenzó a brotar de la nariz de Lesnar, producto de uno de los golpes de Triple H. El "dolor" aún no había terminado para nadie...
Los participantes firmaron una indemnización inofensivo espera el lunes pasado, y si alguna vez hubo un partido cuya brutalidad sin sentido justificó, este fue el partido. El Rey de Reyes vive por la espada y muere por la espada, y temprano en la noche, dio instrucciones a Scott Armstrong, el árbitro asignado para el partido, a "vamos a luchar". HBK más tarde twitteó que Armstrong debe escuchar a la WWE COO. Triple H había pedido al árbitro Armstrong que les dejara pelear y a éste no le quedó más remedio. Cuando las dos superestrellas salieron del ring, Armstrong no comenzó la cuenta de diez. Después, durante uno de los muchos intentos de Lesnar de ejecutar su Cerrojo Kimura, Triple H llegó a las cuerdas. Aunque esa hábil estrategia exige que el atacante libere a su presa en circunstancias normales (es decir, en un combate de pressing catch)... las reglas no eran las mismas para esta pelea.
A medida que la pelea se desarrollaba fuera del ring, Lesnar se subió a la mesa de retransmisión de la pelea, desde la que saltó, estrellándose con un golpe en la espalda y la cabeza de Triple H. Mientras, el Asesino Cerebral trataba de explotar cualquier debilidad de Lesnar que pudo encontrar. Arrastró a Lesnar y le colocó el estómago en el borde de otra mesa, lo que temporalmente debilitó al monstruo, que había sido operado en noviembre de 2009 de un desgarro en su intestino. Muchos creen que la cirugía abdominal que recibió llevó al final de su carrera en UFC.
Triple H consiguió llevar a Lesnar de vuelta al ring y siguió con una serie de rodillazos al estómago y el 'spinebuster' por el que es famoso. Entonces, por segunda vez, Triple H intentó el 'Pedigree', pero Lesnar lo invirtió en un F-5, que a su vez se invirtió de nuevo en el 'Pedigree'. Esta vez, sin embargo, el ataque de The Game golpeó su blanco. Pero a pesar de su durísima maniobra, Lesnar pudo con él.
Brock se recuperó lo suficiente para ejecutar un golpe bajo. En este punto, Heyman recordó al árbitro que Triple H "quería pelea." El hombre que trató de dar credibilidad a la WWE luego izó a The Game sobre sus hombros y ejecutó un F-5 que, contra todo pronóstico, Triple H superó. Después de que Triple H saliera indemne también del Cerrojo Kimura, se recuperó lo suficiente para tumbar a Lesnar con el Pedigree.
Pero era la noche de Lesnar. Diez años después de vencer a The Rock en SummerSlam 2002 para convertirse en el campeón más joven en la historia de la WWE, Lesnar rodó para escapar de un intento de 'pinfall' de Triple H y encerró a su rival en el Cerojo Kimura. El valiente Triple H luchó para mantenerse con vida en la pelea, pero después de que Lesnar estrechara aún más su bloqueo, no tuvo más remedio que rendirse.
Si esta derrota es, de hecho, el final del juego para Triple H, como Lesnar y Heyman pretenden, habrá que verlo. En cuanto el árbitro tocó la campana, Lesnar se derrumbó. El personal médico de la WWE invadió la pista para ayudar a Triple H, pero The Game, orgulloso, no quiso saber nada de ellos. Se alejó cojeando valientemente y justo antes de desaparecer por la puerta, se dejó adular un poco por el Universo de la WWE.
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