Las sospechas sobre el obstaculista surgieron luego de que el diario español "As" publicase una serie de correos electrónicos en los que un preparador físico aparentemente le recomendaba al atleta el consumo de EPO (eritropoietina) para aumentar el nivel de glóbulos rojos en sangre."Esa persona se pone en contacto conmigo, pero yo no acepto nada. Nunca he necesitado nada", insistió el español, que sufrió una caída al superar el obstáculo de la ría y llegó antepenúltimo de su serie con 8:38,07 minutos, muy lejos de su mejor marca este año, 8:17,91.
La Federación Española de Atletismo (RFEA) abrió un expediente al corredor, pero sólo a instancia del Comité Olímpico nacional (COE) y del gubernamental Consejo Superior de Deportes (CSD).Mullera recurrió a la Corte Arbitral del Deporte (CAS), que el martes le dio la razón y lo habilitó a competir en los Juegos.
El presidente del COE, Alejandro Blanco, dijo que la presencia del atleta en Londres era "una barbaridad" e intentó impedir su participación hasta el final. "Yo creo que querían llegar aquí y demostrar que están luchando contra el dopaje. Pero yo ni siquiera estoy acusado de dopaje", se defendió Mullera, que llegó a la capital británica el jueves a las seis de la tarde y no supo hasta las nueve que podría correr."Yo lo que quiero es que se acabe ya, por favor, que me dejen en paz", concluyó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario