CM Punk ejecutó un plan que sólo podría haber surgió de la mente retorcida de Paul Heyman, pero con ello se convirtió en la primera superestrella que pudo derrotar a la bola de demolición humana. Fue después de que el árbitro de la WWE Brad Maddox revelara que estaba trabajando a las órdenes del campeón de las cosas bien hechas. El mismo árbitro que se ganó la ira de Punk después de un arbitraje cuestionable en la edición del 17 de septiembre de Raw, Maddox cambió el curso de la historia de la WWE al empujar a Ryback cuando estaba a punto de terminar con Punk con el 'Shell Shocked' y luego contar el 'pinfall' del campeón en menos de tres segundos mientras le ayudaba a mantener sujetas las enormes piernas de Ryback. Un escándalo en toda regla.
Punk y el árbitro protagonizaron un enrevesado plan, pero ambos terminaron hechos fosfatina después de que un Ryback muy cabreado destrozara a Maddox y ejecutara después el 'Shell Shocked' sobre el cobarde campeón en el techo de la jaula de Hell in a Cell.
La decepción del PPV era exactamente el tipo de deshonestidad que los aficionados de la WWE podían esperar de la arrogante superestrella y su socio viscoso. Después de 343 días de reinado como Campeón de la WWE, Punk reconoció que se enfrentaba a su reto más imponente y que necesitaría algo más que un poco de interferencia por parte de Heyman para vencer a Ryback.
Ryback no entró en la jaula con la inquietud típica de una superestrella que compite en su primer combate por el campeonato de WWE, sino que lo hizo con una confianza inquebrantable por lo general reservada para los veteranos más experimentados. Punk, por el contrario, parecía nervioso y vacilante mientras abrazaba a Paul Heyman antes de entrar en la celda, sin saber si iba a ver a su aliado de nuevo.
El Campeón de la WWE tenía razón por estar ansioso. En el momento en el que la jaula se cerró, Punk quedó aterrorizado ante su enemigo de más de 132 kilos. A medida que el campeón se desesperaba en su intento de mantenerse apartado de Ryback, el aspirante mantuvo su enfoque, hasta que pudo acercarse lo suficiente al campeón para que le pudiera agarrar y desgarrar como un pit bull con un juguete en su boca.
Nunca se vio tan desesperado a La Voz de los Sin Voz, que arañaba frenéticamente el candado de la celda para escapar e incluso se metió debajo del ring para alejarse de su rival. Una explosión de un extintor de incendios volvió momentáneamente la pelea a favor de Punk, pero Ryback volvió a meterse en la pelea tras lanzar una silla directa a los incisivos del campeón. Apenas llevaba 10 minutos de su enfrentamiento con la bola de demolición humana y CM Punk estaba seguro de una cosa: lo tenía en chino para hacerse con la victoria.
Entonces, ¿qué puedes haces cuando estás encerrado dentro de una jaula con un monstruo de 132 kilos que no se siente el dolor como un hombre normal? Si fueras cualquier otra superestrella, aceptarías tu destino. Pero si eres CM Punk y estás a las órdenes de un iconoclasta del deporte-espectáculo como Paul Heyman, tienes un plan.
Ocurrió así: cuando Ryback se preparaba para terminar con el campeón con el 'Shell Shocked', el árbitro Brad Maddox se puso en el camino del come-hombre. Sólo tardó un momento: cuando la poderosa superestrella se detuvo, Maddox se puso de rodillas y dio un golpe bajo de manera cruel al aspirante al título. Cuando Ryback cayó, Punk lo enrolló y el árbitro deshonesto se colocó encima del luchador para realizar la cuenta de tres más rápida que los seguidores de la WWE había visto nunca.
No hubo celebración por parte del Campeón de la WWE, sólo una lucha desesperada para salir de la jaula antes de que Ryback volviera en sí. Punk no tendría tanta suerte esta vez. Después de despachar a Maddox arrojándolo fuera del ring, directamente contra el acero implacable de la jaula, Ryback persiguió a su rival hasta lo más alto de la imponente estructura. Sin ningún otro lugar al que correr, Punk fue arrasado por la bola de demolición humana, que ejecutó el 'Shell Shocked' sobre su presa mientras era jaleado por los aficionados. Ryback perdió la pelea, pero cuando puso un pie sobre el pecho de su rival caído, parecía el vencedor.
Este lunes en Raw, Punk podrá ver las cicatrices de su cuerpo, pero todavía tiene el título de la WWE en su cintura y seguirá contando sus días como campeón. Sin embargo, con Cena ya al 100 por 100 y con Ryback más hambriento que nunca, pueden ser sus últimos días como campeón.
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