La forma en que el irlandés se hizo con la victoria fue impresionante ya que sólo tenía una posibilidad entre cuatro de salir victorioso. Después de que Lilian García presentara a cada superestrella, sonó la campana inicial y los cuatro gladiadores se fueron inmediatamente a la gresca. Aunque había una sensación de temor sobre quién atacaría primero, Sheamus y Orton dieron el primer paso y centraron sus ataques sobre Del Río y Jericho, sacándoles del ring por la vía rápida. Los aficionados se pusieron de pie para ver un mano a mano entre La Víbora y el irlandés, pero mientras las dos superestrellas se tanteaban, Jericho y Del Río regresaron.
La batalla siguió fuera del ring y tanto Orton como Sheamus volvieron a atacar a sus rivales, dejándoles tambaleándose y de inmediato regresaron al cuadrilátero para verse de nuevo cara a cara. Del Río y Jericho formaron una alianza para atacar a la Víbora y al Campeón del Mundo. Pero como suele pasar en este tipo de combates, la cohesión entre el aristócrata mexicano y el primer campeón indiscutible de la WWE duró poco y cada uno tuvo que valerse por sí mismo.
Las superestrellas que compiten por el título mundial sabían que la única manera de llegar a la cima era aprovechar las oportunidades. Jericho fue el que más cerca estuvo de sacar petróleo de la situación con un Code Breaker o sus devastadores Muros de Jericho. De hecho, estuvo muy cerca de hacerse con el título mundial en un par de ocasiones, pero su cuenta de 3 quedó a medias.
Pero para desgracia de Jericho, había demasiadas variables en el ring, entre ellas, la más explosiva: La Víbora. Un impresionante doble DDT ejecutado sobre Del Río y Ricardo Rodríguez deleitó a los seguidores de la WWE, pero no tanto como la ráfaga de RKO que cambió temporalmente el rumbo del combate poniendo en ventaja a Orton.
Como el caos estalló en el interior del ring, hubo una última oportunidad que condujo a Sheamus a la victoria. Con Del Río tambaleándose en la parte exterior, el Guerrero Celta sacó a Orton de escena con unaBrogue Kick antes de ejecutar el Ruido Blanco para acabar con Jericho y retener el título mundial.
Desde que ganó el Royal Rumble 2012, Sheamus es casi imparable. ¿Se convertirán Del Río, Orton o Jericho en los próximos aspirantes al título del peso pesado o habrá un nuevo valiente que desafie al Guerrero Celta?
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