Jericho dejó claro desde su regreso a la WWE el dos de enero de 2012, que volvía a "reclamar lo que era suyo"... o sea, el Campeonato de la WWE y el título de "El Mejor del Mundo", ambos en posesión de CM Punk en los últimos meses. Jericho no perdió el tiempo en poner al campeón en su punto de mira y su victoria en una Batalla Real en Raw le colocó en disposición de pelear contra Punk por el premio supremo en WrestleMania XXVIII.
A partir de entonces, la rivalidad cambió el punto de mira y se volvió un problema personal. Jericho intenta destruir a su rival mentalmente antes de que se enfrente a él en el ring y lo hace descubriendo los secretos largamente olvidados por el campeón sobre su familia. Jericho acusa al padre de Punk de alcoholismo y también difama el nombre de su hermana y madre.
Pero su plan fracasó. CM Punk se impuso en el mayor show del año, obligando a Jericho a rendirse con suAnaconda Vise. Pero la respuesta fue tremenda: Jericho atacó a Punk en Raw después de que el campeón quedara maltrecho e indefenso tras una pelea con Mark Henry, vaciando una botella de whisky en la boca de la superestrella de las cosas bien hechas y estrellando otra botella sobre su cabeza.
Y, sin embargo, persistió Punk, incluso cuando Jericho le llamó burlonamente "CM Drunk (borracho)", e insistió en que se volvería un alcohólico. La semana siguiente, Y2J siguió atacando a Punk rociándolo con un paquete de seis cervezas en Raw.
Cuando CM Punk parecía por fin feliz durante todo este tiempo fue cuando Jericho anunció que el juego había terminado: ambos se enfrentarían en una Chicago Street Fight en Extreme Rules. Ahora, Punk sólo quiere pelear y así se lo dijo a la Jericho: "En Chicago, cuando peleemos, no habrá descalificaciones".
¿Conseguirá CM Punk retener el histórico título ante Jericho por segunda vez? O, ¿será su rival quien finalmente recupere lo que dice que es suyo? Averígualo en Extreme Rules, el domingo 29 de abril, sólo en PPV.
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